País
Área de la superficie
Segmento
Más imágenes de proyectos
Productos utilizados
Befimmo ZEN Marketing Suite
En el edificio ZEN, en Bruselas Norte, Befimmo desarrolló una marketing suite que va más allá de mostrar un espacio de oficina. El objetivo es que los visitantes experimenten de verdad el potencial del edificio.
Desarrollado por el equipo de Marketing y Comunicación de Befimmo, como parte del proyecto ZEN, el espacio funciona como una herramienta estratégica para asset managers y futuros inquilinos. Desde el concepto espacial hasta el diseño interior, cada elemento contribuye a una narrativa de flexibilidad, calidad y sostenibilidad.
En colaboración con el modulyss Servicio de diseño de suelos, se creó un concepto de suelo que estructura el espacio abierto, guía el movimiento y refuerza la atmósfera.
Un espacio que inspira
Para Befimmo no se trataba de presentar un interior terminado. La marketing suite ayuda a los visitantes a imaginar cómo el edificio puede adaptarse a distintas formas de trabajar.
“El objetivo era hacer tangible el potencial del edificio a través de un entorno que reflejara las ambiciones de Befimmo en flexibilidad, calidad y sostenibilidad”, explica François Martel, Visual & Marketing Specialist en Befimmo.
En lugar de un showroom tradicional, el equipo apostó por un enfoque experiencial. Los visitantes entran directamente en distintos escenarios, desde la colaboración y las reuniones hasta el trabajo concentrado y los momentos de pausa.
La reutilización también jugó un papel clave. Befimmo ya contaba con una base de mobiliario de calidad, lo que hacía lógico y responsable integrarlo en el proyecto.
“Disponíamos de un sólido conjunto de muebles. Desde una perspectiva sostenible, tenía sentido incorporarlos en lugar de empezar desde cero”, añade Martel.
La arquitectura traducida al diseño del suelo
La colaboración con modulyss partió de un plan claramente definido. Las zonas funcionales, la circulación y la disposición del mobiliario ya estaban establecidas.
A partir de ahí, el modulyss Servicio de diseño de suelos desarrolló distintos conceptos de suelo que interpretan y refuerzan el espacio.
“Empezamos con un moodboard para definir una paleta de colores alineada con la arquitectura y el interior existente”, explica Kiany De Busschere, Interior Concept Designer en modulyss. “Después analizamos las actividades y las traducimos en zonas a través del suelo.”
Se desarrollaron tres propuestas de diseño, cada una con su propia lectura espacial dentro de la misma estructura. “El suelo no es solo una elección de producto”, afirma De Busschere. “Es una herramienta de diseño que define cómo las personas se mueven y perciben el espacio.”
El suelo como guía del espacio
En entornos abiertos, el suelo se convierte en un elemento clave de orientación. En lugar de divisiones físicas, el diseño utiliza color, textura y patrón para delimitar las distintas zonas.
“Con el diseño del suelo puedes crear zonas sin cerrar espacios”, señala De Busschere. “Definimos límites que se perciben, pero no bloquean visualmente.”
Un recorrido en color naranja actúa como eje central del concepto. Desde la entrada, conduce a los visitantes a través del espacio hacia las salas de reuniones y la zona lounge. “Desde el primer paso, el recorrido fluye de forma natural entre las distintas áreas”, explica De Busschere.
Para Befimmo, esto aporta mayor claridad: “El suelo de modulyss organiza el uso sin necesidad de separaciones físicas”, comenta Martel. “Las zonas de colaboración, circulación y concentración se entienden de forma intuitiva.”
Equilibrio entre materiales y colecciones
El proyecto demuestra cómo distintas colecciones de suelo pueden convivir en un conjunto coherente y dinámico.
El suelo combina varias colecciones de modulyss, entre ellas Monos, Trace, Rust, Lume, Ray, Moss, Ivy y la colección LVT Urban.
En la zona lounge, Moss aporta textura y confort. En las áreas de trabajo, Ray y Lume introducen variaciones sutiles en el patrón sin romper la paleta cromática.
En zonas de uso intensivo, como la cafetería, se eligió la colección LVT Urban por su durabilidad y fácil mantenimiento.
“Cada diseño requiere un equilibrio entre estética y funcionalidad”, afirma De Busschere. “Hay que tener en cuenta la acústica, la resistencia y el mantenimiento, sin perder la coherencia del concepto.”
Confort y bienestar
El confort fue un eje central del proyecto. En los espacios de trabajo, la acústica y la experiencia sensorial influyen directamente en el bienestar y la concentración.
“En un entorno laboral, el confort es clave”, señala Martel. “La acústica y la percepción del espacio determinan cómo se sienten y trabajan las personas.”
Las losetas de moqueta contribuyen significativamente a la absorción acústica y aportan una sensación más cálida que los suelos duros. “Elegir moqueta evita que el espacio resulte frío o institucional”, añade Martel.
A nivel visual, el suelo también aporta calma. Las variaciones sutiles en textura y color evitan la monotonía y crean un entorno equilibrado y coherente.
Diseñar con la sostenibilidad en mente
La sostenibilidad fue un hilo conductor a lo largo de todo el proyecto. La reutilización del mobiliario existente redujo considerablemente la necesidad de nuevos materiales.
Este enfoque también se refleja en la elección del suelo. Las colecciones seleccionadas incorporan materiales reciclados, nylon de bajo impacto en carbono y soportes ecológicos como ecoBACK PLUS. Varias colecciones de moqueta cuentan además con la certificación Cradle to Cradle Certified® Silver en su versión 4.0.
La modularidad de las losetas también favorece la flexibilidad a largo plazo. “Gracias a este sistema, los espacios pueden evolucionar sin intervenciones complejas”, explica Martel. “Las losetas se sustituyen de forma puntual, alargando la vida útil del interior.”
La base perfecta
Hoy, el suelo actúa como una base serena pero decisiva en la marketing suite del edificio ZEN. Los visitantes suelen destacar el confort y la coherencia del conjunto, aunque no siempre identifiquen el suelo de forma explícita.
“Ese suele ser el mejor indicador de un buen diseño”, comenta Martel. “El suelo acompaña el conjunto sin imponerse visualmente.”
Para De Busschere, ahí reside su verdadera fuerza. “El suelo conecta todos los elementos”, concluye. “Estructura el espacio, guía el movimiento y refuerza la experiencia global.”








